Título original: Underground
Nacionalidad: Francia-República Federal de Yugoslavia- Alemania-Hungría
Año: 1995
35 mm. Color
Dirección: Emir Kusturica
Guión: Dusan Kovacevic y Emir Kusturica
Producción: Pierre Spengler
Música: Goran Bregovic
Fotografía: Vilko Filac
Sonido: Marko Rodic
Montaje: Branka Ceperac
Nacionalidad: Francia-República Federal de Yugoslavia- Alemania-Hungría
Año: 1995
35 mm. Color
Dirección: Emir Kusturica
Guión: Dusan Kovacevic y Emir Kusturica
Producción: Pierre Spengler
Música: Goran Bregovic
Fotografía: Vilko Filac
Sonido: Marko Rodic
Montaje: Branka Ceperac
Anoche, picada por no haber ido a ver a Holden, y ya con muy pocas ganas de avanzar con los deberes universitarios (a eso de las 2 de la madrugada), dejé de lado un interesante ensayo de Roland Barthes para entrar de lleno en ese aire gitanezco de Emir Kusturica. Por una coincidencia del destino, quizá, porque el dios de la programación de tv abierta escuchó mis plegarias y entendió mi agotamiento, me encontré súbitamente con una de mis películas favoritas: Underground.
La cinta de 1995 muestra la historia de un grupo de activistas comunistas que son escondidos en un búnker para sobrevivir a la Segunda Guerra Mundial y sin emba
rgo permanecen engañados bajo tierra por 20 años, pensando que la guerra continúa. Durante este tiempo fabrican armas, las que eran traficadas, primero durante la 2GM, luego durante la Guerra Fría y finalmente durante la Guerra de los Balcanes.

Esta ecléctica historia relata a través de elementos reales y fantásticos una metáfora del pueblo yugoslavo entre 1941 y 1991, marcada por los conflictos y el caos político y social.
Si bien hay muchas cosas que me parecen interesantísimas de este filme, como los elementos surrealistas (empleados en todo trabajo de Kusturica), la visión de la historia yugoslava, la interpretación de la influencia de los medios de comunicación masiva en las personas, la apolit
icidad y aetnicidad que presenta, sin casarse con ninguna tendencia, el caracter tragicómico y satírico con que se retrata el deseo de poder y la ambición... es justamente este último elemento, junto a la traición de la amistad lo que en este momento me parece esencial.

Marko y Blaky son dos amigos "inseparables" (¿inseparables?), el primero un ambicioso y perverso traficante de armas y el segundo un iluso idealista que cree en sus palabras, ambos aman a Natalija, una actriz frívola e insulza cegada por el poder, que sólo piensa en sí misma. Este es el triángulo principal, donde se desarrolla toda la trama.
Marko ha sido capaz de encerrar por 20 años a su propio amigo para apropiarse, no solo del amor de su amante, sino también de su vida, de su figura, de su trabajo. No le importa engañar a quienes fueran sus compañeros con tal de satisfacer su ambición, callando a los demonios de su mente que le recuerdan su atrocidad, la traición. Blaky es un ingenuo, un hombre que cree (o quiere creer) en la palabra de su amigo,
se aferra a ella para mantenerse en ese engaño permanente, para no pensar que ha pasado 20 años de su vida muerto, "asesinado" por su camarada. Aún cuando descubre que ha sido traicionado por su amigo, permanece en esa ilusión de vida en que ha estado durante 20 años, quizá para no enloquecer de desesperación, después de todo, ¿qué haríamos nosotros si pasáramos 20 años de nuestras vidas engañados por quien amamos?
Finalmente Natalija, pese a esa ceguera provocada por el poder, siendo una mujer bastante supeficial y fútil, en un momento toma conciencia de la crueldad del engaño, de la gente bajo su creciente fortuna, del amante dejado por su mejor amigo, de su propio engaño, sin embargo sigue adelante, más que mal, cuando el amor ciega tanto como la ambición, quizá sea difícil escapar.

Marko ha sido capaz de encerrar por 20 años a su propio amigo para apropiarse, no solo del amor de su amante, sino también de su vida, de su figura, de su trabajo. No le importa engañar a quienes fueran sus compañeros con tal de satisfacer su ambición, callando a los demonios de su mente que le recuerdan su atrocidad, la traición. Blaky es un ingenuo, un hombre que cree (o quiere creer) en la palabra de su amigo,

Y a pesar de esa cruel ilusión de vida, siempre sorprende la capacidad de reconstitución, eso que tanto le ha costado a ese pueblo destruído por los enfrentamientos entre hermanos, porque como muy bien dice Underground, "la guerra comienza hasta que un hermano mata a otro". Sin embargo, hay una esperanza en que la convivencia en paz puede ser posible, quizá al final, todos podamos participar de la fiesta.

Qué ganas de hablar más sobre esta película, pero quizá sea más interesante hacerlo frente a frente, con un café de por medio...