junio 01, 2008

Dio tranquilamente el penúltimo mordisco al trozo de queque, cuando se encontró con la presencia intrusa, mordaz e irreverente de aquel trozo de cáscara de huevo, que burlonamente se mezclaba con las migajas, ocultando su esencia crujiente.

mayo 07, 2008

Le he tomado una especie de pánico a los lápices, casi como a los arácnidos, me cuesta concentrarme, es un esfuerzo enorme dar a luz alguna idea, pasar al papel y las letras lo que pasa por mi mente. Me complica el significante y el significado, sobre todo el significado; se me enredan los pensamientos, las frases, cada palabra se me hace una eternidad, un mundo demasiado complejo como para taxonomizarlo, me suena insuficiente, vano, coagulado, denso.
Tal vez la mente va muy rápido y la mano no alcanza a responder, tal vez el déficit atencional se incrementa en los mese impares y aún más en los días impares. Quizá la música recién recuperada me supera y domina las manos o pensar en quincemil cosas a la vez (por supuesto, la mayoría sin ninguna importancia); la cabeza llena de nubes y la psique llena de vaguedades, los ojos llenos de detalles, infinitos, irreductibles, insondables.

marzo 17, 2008

Diario

Los días de Gloria han comenzado...

marzo 05, 2008

Paciencia

Estamos trabajando para Ud.

enero 04, 2008

intentando volver a imaginar

  • Comienzo ahora y no sé si esto tenga algún fruto en algún momento, ni siquiera sé si vea la luz, como tantas otras "entradas" que nunca subieron a la superficie de este blog, quedándose sumergidas en las profundidades de lo inconcluso, porque de eso está llena la vida de algunos individuos, de inconclusos, de caminos a medio andar, de letras a medio escribir, de imágenes a medio observar, de lugares a medio conocer, de sonrisas a medio dar.
  • Comienzo ahora y no sé si esto de frutos, porque es algo que me ha faltado en tanto tiempo que puede ser que se haya secado y lo que quede sean solo los vestigios de palabras antiguas y los restos de añejas drogas, como tiza de vieja escuela. Puede ser que la tinta se haya agotado y solo sobrevivan en memorias ebrias y desquiciadas algunos gritos breves, algunos susurros bohemios. No tengo inspiraciones divinas ni dones fantásticos, solo intento volver a imaginar, espero que resulte. Imaginar es creer, creer es crear, crear es ser (en ese juego podríamos pasarnos la vida, y qué es la vida si no imaginar).

noviembre 21, 2007

El Medioevo nunca estuvo de moda

A veces me pongo a pensar que es mejor no pensar tanto. Y sí, parece una contradicción del porte de un buque, pero es cierto, es mejor no pensar, no confiar, no sentir... a veces.
Y es que, por poner un ejemplo, si yo no te amara tanto y no fuera tan fundamental tu existencia para mi tranquilidad, no te extrañaría. Y tal vez si no te extrañara tanto mi vida sería más feliz o más sencilla.
No les digo, gentes, que no sientan, que supriman sus emociones por lo que digo, pero para mí a veces se hace tan insostenible mantenerme con confianza en las personas, porque sin quererlo, tarde o temprano, termino por desilusionarme un poco (o un mucho) y se me caen todas las esperanzas, y se me quiebran todas las ideas y las imágenes dibujadas en los surcos de mi mente.
Yo sé que puede que no sea mala intención de los otros (algunas veces sí), ni maldad (algunas veces sí), pero caen como moscas con raid alguna vez en la desilusión de algún tipo, ya sea porque se van cuando más los necesito, o no cumplen con sus promesas, o con mis expectativas, y es que quizá eso sea lo erróneo y propio del ser humano en cuanto a sus relaciones interpersonales: crearse expectativas del resto.
Yo, como humana, no estoy fuera de eso, también lo hago, también me equivoco y me caigo a cada rato por otorgarle atención a cosas y gentes que no debieran tenerla. He creído en discursos maqueteados y en falacias que escondieron sujetos siniestros, sin embargo hoy digo que es mejor no creer en el viejito pascuero, porque cuando te das cuenta que no es más que un invento de la coca cola se te puede caer el mundo.
Quizá sería más sano no sentir que las personas deben comprometerse como uno lo hace con las cosas, no esperar, no sentarse en la vereda a ver si nos responden las preguntas que nunca hicimos, no esperar las gracias ni las disculpas, no esperar que el chofer de la micro te devuelva el buenos días, no esperar que el flaite no te robe la cartera porque entiende que eres universitario y la poca plata que tienes es para las fotocopias, no esperar que te den bien el vuelto, que te cobren lo que corresponde, que vuelva, que te digan la verdad, que lleguen con abrazos, que te pidan disculpas, que hagan lo que deben, que sean honestos contigo. No esperes ni a caballeros andantes ni a hadas madrinas, el medioevo nunca estuvo de moda.

noviembre 07, 2007

Hada/Fairy

  • como un hada encantada sentada en la nada
  • atareada, cansada y una poca estresada
  • embotada y desquiciada
  • sobredimensionada
  • desconcertada
  • obsesionada
  • aficionada
  • de-nada
  • nada
  • ada
  • da
  • a

octubre 29, 2007

Solo para ver cómo resulta

Pestañas Cargado originalmente por AntiJulieta
(probando la modalidad flickr+blogger)

octubre 10, 2007

En vista y considerando que este blog no me quiere ni quiere la disposición que le doy a mis escritos, imágenes, videos y demases, no dejándome poner los espacios que se me da la gana entre cada cosa (porque las vuelve a juntar en una majamama de letras confusas), me veré en la obligación de poner slashes (no sé si se dice así) entre cada línea de lo que a continuación está escrito:
  • Constance es un cometa/
  • fue abrazada a la oscuridad en los años en los que no se hablaba/
  • tiempos en los que solo se temía, en silencio/
  • es fuerte de carácter, aunque frágil aparente/
  • bajo sus brillantes ojos de niña siempre estuvo ella/
  • la que sale algunas noches brumosas a correr por la nada/
  • Claire, la demencia enamorada,/
  • que luchó contra lo que había en su sangre, contra su clan/
  • para ver desde lo alto a aquel animal de plenilunio/
  • el lobo-hombre de versos tatuado/
  • fue castigada por su falta y condenada al exilio mental/
  • desde aquellos años disipados que se hizo aire/
  • para escaparse en arrebatos de violenta crueldad/
  • en ella conviven aún estas dos mujeres/
  • de una tristeza y una venganza alimentadas/
  • en sangre derramada danzando con la muerte
______________________________________________________________ La eterna batalla no cesa...

septiembre 22, 2007

Tiempo

Te pesaba tanto el tiempo perdido que no supiste qué hacer con él. Lo mirabas, lo cambiabas de lugar, a veces le quitabas un poco el polvo del desuso, pero nunca te atreviste a inspeccionarlo. ¿Acaso te atemorizaba la idea de ver las cosas que podrías-haber-vivido y que dejaste-de-vivir? Y ahí estaba el tiempo, todo el tiempo, encerrado en ese círculo infinito al que cuidabas como una joya preciosa que nunca usarías, como aquellos diamantes gigantes que se exponen en los museos. Encerrando todos los misterios y las respuestas, todos los momentos, los días de campo, las tardes de playa, las lunas anaranjadas, las estrellas fugaces, los barcos y los girasoles del Universo... No te atrevías a mirar tu más preciado tesoro, sabías que era un error esconderlo, sabías que te había sido entregado para que hicieras uso de él sin miedo. Pero te sentías con tanto poder teniendo el tiempo en tus manos, a tu disposición siempre... ¿Y para qué? ¿Qué sentido tenía guardar todo el tiempo si ni siquiera pasaba por ti? ¿Acaso ni curiosidad te daba saber qué había tras las manijas? Un día, después de muchos años de silenciosa espera, tomaste la pesada valija del tiempo almacenado y perdido, la cargaste un poco (no mucho porque no soportaste el peso de tantos segundos extraviados) y una idea te vino a la cabeza... La curiosidad de saber el por qué de las cosas, de ver correr el mundo frente a tus ojos ávidos de vida, de flores y vientos, de trigo y vino, de mar y arenas... Y fue en ese momento en que comprendiste que la vida se te fue sin vivirla, siempre preocupándote, arrepintiéndote, corriendo tras los minutos ya evaporados, esperando a que se condensaran nuevamente para ver si los podías recuperar... Fue en ese instante en el que el reloj del tiempo perdido se hizo insoportablemente pesado y lo dejaste caer... Tu último fragmento se había ido y corría en la vorágine interminable, el fluir de las horas eternas... ________________________________________________ Otro cuento viejo, que quizá debiéramos todos tomar en cuenta... no dejemos que el tiempo se nos vaya sin sentirlo al máximo en nuestras vidas, no permitamos que escurra entre nuestros dedos sin poder tomarlo entre las manos y disfrutarlo. Este más que minicuento es un llamado a aprovechar el tiempo, recuperar los segundos perdidos y no dejar que se nos siga escapando, disfrutar hasta el último segundo tiene que ser la consigna.