marzo 19, 2007

Negra...

A pesar de todo lo que ha pasado en nuestras vidas, a pesar de callar muchas veces, como hoy, a pesar de que nos alejemos y volvamos al inicio cada cierto tiempo. No creas que no te quiero, mujer de brazos abiertos y letras desbordantes, no creas que me olvido, ya no podría... Un abrazo, siempre llegando tarde, tarde a todo.

Soda para ti, como cuando eras niña...

marzo 05, 2007

Difícil Parto

A veces me desvanesco más de la cuenta, me desdoblo y desdibujo, perdiéndome en los surcos de un lápiz, pinto mis ojos de otoños pasados y venideros, prontos, me desligo y te disparo desde la penumbra. Odio ser tan persona a veces, odio imágenes que desconozco y lugares que jamás he pisado, también los añoro profusamente. Te grito en el silencio de un fantasma vecino que observa al fondo del pasillo cómo mi mente cae a trozos irregulares tratando de re-leer Rayuela por milésima vez y despertando tarde, demasiado tarde. Me exasperan tu rostro y los peluqueros siempre tan siniestros tras sus tijeras, también el calor excesivo y mis múltiples alergias (misteriosas para la ciencia médica), me aburro de jugar a ser ecuánime y ordenar compulsivamente mis cosas, me canso de verte en todos lados, incluso donde no estás, de encontrarte en los reflejos de los vidrios como cargo de conciencia, como canción repetida al infinito, como dolor de pecho, como cansancio de la mente, como levedad de los ojos. Hace tiempo que me cuesta taxonomizar ideas, llevarlas a las palabras, todo se queda en esa masa amorfa de la mente que decía Saussure que existe entre el objeto y su imagen acústica. Pienso en muchos textos, en frases sueltas, en novelas completas, entran y salen de mi cabeza como imágenes de una película inconclusa, pero jamás toman forma en letras, de hecho, este texto se ha demorado semanas en ver la luz de la internet, y aunque no me convence ni me gusta, algo hay que hacer para que vuelva a fluir el verbo por las venas...

febrero 08, 2007

Hace casi un mes que no me he parecido por estos sitios, primero por mi trabajo de creerme superhéroe, luego por la Weli... está nuevamente enferma del corazón, desde el domingo que está en el hospital y le han hecho mil exámenes... Sólo espero que mejore pronto, ya está viejita y no va a resistir una operación tan grande de nuevo, ahora queda confiar en los medicamentos y en que se de cuenta de que ya no puede hacer muchas cosas de las que está acostumbrada, que debe sacar el pie del acelerador y ponerlo un poco en el freno, el corazón demasiado grande le está pasando la cuenta.

enero 13, 2007

¿Feliz?

Mi mamá cada cierto tiempo me hace una pregunta que no debería resultarle difícil de contestar a nadie, pero que a mí cada vez me complica más: "Javiera, ¿eres feliz?" Me encantaría decirle que sí, que soy feliz y estoy conforme conmigo misma, pero no puedo mentirle, hace mucho que no me siento así, hace mucho que le falta algo (o más de algo) a mi vida y no es culpa ni responsabilidad de ella ni de nadie, tampoco se trata de preocuparla ni de deprimirse, como tanto bromea Max, es ese letargo mental, espiritual y sentimental del que no salgo ni aunque me lo proponga porque sigue faltando lo mismo, quizá el alma se me curtió demasiado, lo que no deja de angustiarme de vez en cuando. Me cuesta cada vez más expresarme, de cualquier forma, en cualquier contexto, no me gusta nada de lo que escribo, me leo y me leo y no encuentro nada, me canso de nada, me cuesta mucho hacer algo, cualquier cosa, no leo, no dibujo, no me maravillan las cosas, ni los lápices de colores, siempre hace frío, y cuando no, me molesta el sol, ni siquiera la música llena, todo es por inercia. Ahora me viene un sentimiento de frustración horrible, siento que no estoy haciendo nada bien, que las decisiones que he tomado en mi vida siempre las he errado, que estoy equivocada de camino y no puedo devolverme porque no sé por donde llegué, es como perderse en el bosque, que puede ser maravilloso si se sabe por donde se camina o si se está seguro, pero es oscuro y tenebroso si se está extraviado. A veces siento que no sirvo para esto, pero tampoco sé para qué si no, todo era tan claro antes. Y no es que no sea feliz porque soy infeliz o estoy triste, ni siquiera es eso, más bien se trata de esa falta, de esa ausencia, de esa inercia, la confusión del sentido, eso que servía antes ya no resulta, o se ha disuelto. ¿En qué radicará el sentimiento de felicidad en el hombre? ¿el ser humano es feliz? En estos tiempos en los que la automatización de las relaciones humanas y la alienación de nuestras mentes en un sistema que atiende necesidades fisiológicas y/o patológicas pero no da pie a emocionalidades que suenan decundarias para la comunidad de mercado, nos llenamos de psicofármacos para calmar nuestras ansiedades y suplir nuestras falencias, olvidando un poco que las necesidades afectivas y auto-afectivas trascienden a los tratamientos médicos. Tal vez es el mal de nuestros tiempos, que en esta sociedad global nos sintamos solos y desprovistos de sueños, quizá no es solo mi problema, ¿será que la sociedad en vez de fomentar nuestras potencialidades no llena de incertidumbres frente a nuestras capacidades? ¿El mundo nos quedará grande? Tal vez nosotros nos hemos achicado...

enero 05, 2007

Asistente Social

Máximo dio hoy su examen de grado y se ha convertido en un flamante Asistente Social con una nota 6.5 (de 7.0) Felicitaciones amigo Max!!! Ahora... a celebrar el triunfo!! ea ea ea!! Estamos orgullosos de ti, amigo, mucho.

enero 04, 2007

Re-Cuento

Terminó su jornada de trabajo y le faltaban cifras para el balance... estaba un poco cansado y los párpados caían pesados a intérvalos cada vez más cortos, intentaba concentrarse con ayuda de un café ya casi frío, muy cargado y dulce, pero nada parecía sostenerlo en pie. En un momento y sin notarlo sus manos cayeron inconcientes sobre el papelerío. Seguía haciendo su balance, faltaba poco para la medianoche, en su mente se paseaban las ansias de salir a correr por la noche de lunacreciente, en sus labios un susurro de voces añejas se repetía como plegaria a un dios perdido entre los borrones del libro de cuentas. Y pensaba... quizá soñaba, en tantas cosas, en la familia que no tenía, en los proyectos que quiso, en lo que no logró por miedo a lanzarse al misterioso azar de descubrir cada segundo en la vida. Extrañaba esas cosas que nunca hizo, reir hasta caer del hipo y llorar a carcajadas, besar a la chica del 7º grado en esa vieja escuela de jardines cuidados por monjas extraterrestres, caminar descalzo por el pasto (recién pintado) de ese verde fosforescente que cubría las laderas de la facultad, tomar un autobus a casa de ella sin avisarle y dejar flores en su puerta... El ruido metálico de un bolígrafo al caer lo despertó, miró con extrañeza el lugar donde estaba, le costó reconocerlo, era esa oficina siempre tan gris y muerta, corrió los papeles a un lado, dejó el café ya helado, caminó lentamente hacia el baño, se lavó la cara, miró su reflejo en el sucio espejo y vio a un hombre demacrado, ojeroso, gris, como su escritorio, en sus ojos cansados, la frustación de haberse enserrado en la nada, de haberse convertido en un autómata más... Tomó su chaqueta y salió a tomar aire fresco. Encendió un cigarrillo, miró el cielo de la ciudad, iluminado más por las luces amarillentas del tendido público que por las lejanas estrellas, y esa luna amenazadoramente sonriente, como si se burlara de su miserable existencia, o quisera invitarlo a dar un paseo. Fumó un par de pitadas y el viento cálido de enero se hizo presente, llegó a sus pulmones como una bocanada de vida nocturna, bohemia, botó el cigarrillo y respiró profundo, los balances eran más que números que debían cuadrar, eran recuentos de la vida, recuentos del año, de un tiempo dado para ser aprovechado. Caminó un rato y se sentó en una banca bajo un gomero que brillaba azul bajo la luna, se quitó la chaqueta, subió las mangas de su camisa y cruzó las piernas, por fin miraba el lugar donde estaba, por fin sabía donde estaba y qué debía hacer... Este año debía aprovechar la vida, no todo era cuadrar números. Dejó el trabajo para otro día y se fue caminando hasta su casa. Nunca respiró aire tan puro en su vida. No se trata de llevarnos la vida en pensar y sacar cuentas, la vida es para vivir, si bien, los fines de año siempre (o casi siempre) implican balances, también implican replantearse la forma de vivir en nuevo año, yo saco en limpio muchas cosas del 2006, a pesar de todo, y aunque ha muchas cosas que no fueron de lo mejor, tengo la esperanza y la fe puesta en el 2007, ya basta de negarse a nacer, es hora de volar...

diciembre 20, 2006

mujer de ojos pequeños que en sonrisas tornas tus adioses, carga tus ojos de recuerdos y vuela hacia el norte de tu vida, el destino de tus alas de papel

diciembre 19, 2006

La Personal (3.0)

Aquí pueden escuchar la personal, gentileza del amigo Leo (gracias por enviarme el código)

diciembre 18, 2006

La Personal (2.0)

Si alguien se interesa (aunque dudo que lo haga) por escuchar mi personal, que, sin aviso salió más tarde de lo que me dijeron, puede visitar el blog del amigo Leo Needham, que amable y cariñosamente grabó y subió mi pequeña y humilde selección. Gracias por darme un rinconcito en tu espacio, amigo.